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¿Mantenerse en buena forma física reduce el riesgo de sufrir depresión y ansiedad?

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¿Hasta qué punto estar en buena forma física hace que la persona también esté en buena forma mental? ¿El ejercicio estructurado destinado a mejorar los diferentes tipos de aptitud física es bueno, no solo para la salud física, sino también para la mental?

Una investigación reciente aporta respuestas a estas preguntas.

Un equipo internacional que incluye a Aaron Kandola y Joseph Hayes, ambos del University College de Londres en el Reino Unido, analizó datos de 152.978 personas de 40 a 69 años de edad. Su estado aeróbico fue probado al comienzo del período de estudio, así como su estado muscular. También completaron un cuestionario que sirvió para medir los síntomas de depresión y ansiedad.

Siete años más tarde, se les volvió a examinar para detectar posibles síntomas de depresión y ansiedad. Los investigadores descubrieron entonces que un buen estado aeróbico y muscular al comienzo del estudio se asociaba con una mejor salud mental siete años más tarde.

Las personas que en más mala forma física estaban en cuanto a capacidad aeróbica y capacidad muscular combinadas tenían un 98% más de probabilidades de sufrir depresión, un 60% más de probabilidades de padecer ansiedad y un 81% más de probabilidades de tener cualquiera de los trastornos comunes de salud mental, en comparación con las personas que estaban en buena forma física.

A juzgar por los resultados del nuevo estudio, mantenerse en buena forma física sirve también para reducir las probabilidades de padecer depresión y ansiedad. (Foto: Amanda Mills / CDC)

Los investigadores tuvieron en cuenta factores potencialmente capaces de distorsionar los resultados, como la dieta, el estatus socioeconómico, las enfermedades crónicas y los síntomas de enfermedades mentales.

Estudios previos han encontrado que las personas que más ejercicio físico realizan son menos propensas a sufrir enfermedades mentales, pero la mayoría de esos estudios han dependido de que las personas informasen por sí mismas sobre sus niveles de actividad, lo cual puede ser menos fiable que las mediciones objetivas de aptitud física usadas en el nuevo estudio. (Fuente: NCYT de Amazings)